'En cinco años los casos de sida se han duplicado en Europa'

jueves, 26 de noviembre de 2009


MADRID.- ( AGENCIALAVOZ.COM ) Aunque lleva menos de un año al frente de ONUSIDA -el organismo de la ONU que lucha contra el VIH-, conoce bien los devastadores efectos que el virus provoca, principalmente, en África, su lugar de origen. Tras 25 años trabajando por la salud pública, Michel Sidibé (Mali, 1952) se levanta cada mañana con un sueño:


"Conseguir un mundo libre de sida". Un reto que se antoja harto difícil al conocer los últimos datos sobre la epidemia, que cifran en 33,4 millones el número de personas seropositivas. Pero Sidibé no desiste y cuenta a cuáles son los desafíos a los que se enfrenta.
Pregunta.- ¿Qué cifras destacaría del informe sobre la evolución de la enfermedad?
Respuesta.- Las estimaciones dicen que a finales de 2008, 33,4 millones de personas vivían con VIH en el mundo, 2,7 millones contrajeron el virus y otros dos millones fallecieron. Cifras que evidencian que estamos ante una epidemia global muy seria. Sin embargo, hemos visto algunos progresos. Los nuevos casos han descendido un 17% en los últimos ocho años. En África subsahariana, la zona más afectada por el sida, se han contabilizado 400.000 infecciones menos que en 2001 y también hemos observado un importante descenso en Asia. Esto nos indica que los esfuerzos realizados en la prevención empiezan a marcar la diferencia. Pero aún no estamos siendo lo suficientemente rápidos para mantener el virus a raya. No hemos conseguido frenar su trayectoria. Todavía nos enfrentamos a 7.400 nuevos casos al día y por cada dos personas que empiezan el tratamiento, otras cinco han adquirido la enfermedad.
P.- ¿Cuáles son los objetivos más inmediatos en la lucha contra esta epidemia?
"Aún no estamos siendo lo suficientemente rápidos como para mantener al virus a raya"
R.- Primero, reconocer la existencia de múltiples epidemias que han cambiado con el tiempo. Los patrones de transmisión son muy distintos ahora de lo que eran hace una década. En Asia, por ejemplo, el sida se concentraba al principio en los usuarios de drogas por vía intravenosa mientras que ahora está afectando principalmente a parejas heterosexuales. Otros cambios similares se han visto en África y en Europa del Este. Debemos adaptarnos cuanto antes a estas variaciones.
P.- ¿Qué ha hecho la comunidad internacional durante estos años para prevenir la transmisión del virus?
R.- Gracias a todos los esfuerzos hemos logrado un tremendo progreso en el acceso al tratamiento. Otra buena noticia es la prevención de la transmisión vertical, la de madres a hijos. Al proporcionar la terapia antirretroviral a las mujeres seropositivas embarazadas hemos evitado 200.000 nuevas infecciones en bebés desde 2001. El número de niños huérfanos por culpa de la enfermedad también ha descendido. No obstante, aún queda mucho por hacer.
P.- Más de cinco millones de personas con VIH que necesitan tratamiento siguen sin acceso a los fármacos, ¿por qué?
R.- En la actualidad, cuatro millones de individuos seropositivos reciben la terapia antirretroviral, lo que supone un aumento del 36% en tan sólo un año. Pero es cierto que a pesar de todo, hay cinco millones de personas con VIH que necesitan medicamentos y no los tienen. Hay muchas cosas que podemos hacer para mejorar la situación. En primer lugar, el precio de los fármacos debe bajar, sobre todo el de aquellos de segunda línea. Asimismo, los ciudadanos tienen que ser conscientes de su estado serológico, deben saber si tienen el virus para así acceder al tratamiento (el 69% de los infectados desconoce que lo está). También debemos mejorar los servicios de salud de los países más desfavorecidos y asegurar la correcta distribución y administración de las medicinas.
P.- ¿La gente joven se preocupa por esta enfermedad o no?
"Hay múltiples epidemias, que están cambiando, y debemos adaptarnos a estas variaciones cuanto antes"
R.- Es difícil generalizar. Los jóvenes son una prioridad para ONUSIDA. En algunos países hemos observado un incremento en el número de adolescentes y jóvenes que utilizan preservativos para protegerse del VIH, pero en otros lados ha ocurrido lo contrario y las infecciones en este colectivo se han multiplicado.
P.- Algunos estudios señalan un aumento del sida entre la población inmigrante. ¿Es una realidad que están observando en muchos países?
R.- Los inmigrantes están en el grupo de población con más riesgo de infectarse, básicamente porque sus necesidades específicas, en términos de prevención de enfermedades, no están siendo cubiertas por los distintos gobiernos.
P.- ¿Cuál es el perfil de los nuevos infectados en el Primer Mundo?
R.- Las epidemias nacionales en Norteamérica y Europa Central y Occidental se concentran sobre todo en hombres que tienen sexo con otros hombres, inmigrantes y usuarios de drogas. Entre 2000 y 2007, la tasa de nuevos casos de sida en Europa se ha duplicado y es una tendencia muy preocupante.
P.- ¿Cree que será posible lograr algún día una vacuna eficaz contra el sida?
R.- Esa posibilidad queda, de momento, muy lejos. Por ahora debemos seguir centrando nuestros esfuerzos en los programas de información y prevención del VIH y en garantizar los derechos humanos de los seropositivos. Aunque en ONUSIDA somos optimistas respecto a la vacuna RV144, que ha mostrado una eficacia modesta contra el virus. Es un avance, un punto de partida para desarrollar un producto eficaz.